Escultura de caballo en bronce fundido patinado en verde sobre una base de granito negro brillado. Sigue de cerca las famosas líneas de diseño popularizadas a mediados del siglo XX por el artista Frederic Weimber. Presenta una silueta marcadamente estilizada y abstracta que fusiona el arte clásico antiguo con las líneas depuradas del Modernismo de Mediados de Siglo XX (Mid-Century Modern). Destaca por su cuello esbelto y exageradamente arqueado, patas delgadas y alargadas, y una postura dinámica donde una de sus patas delanteras se eleva simulando un elegante paso de marcha ecuestre. El cuerpo plano del equino está enriquecido con grabados e incisiones geométricas y de motivos florales/palmetas estilizadas en la zona del cuello y el lomo, imitando las técnicas de cincelado de las figuras arqueológicas excavadas en la región de la Toscana pertenecientes a la civilización Etrusca. Se encuentra en buen estado, no tiene sello ni marca de autor.
MEDIDAS: Alto 26 cm. Largo 20 cm. Base 19 x 6 cm.